Rendimiento en deportistas de resistencia y testosterona

Rendimiento en deportistas de resistencia y testosterona

 

Ironman
Deporte de resistencia

En este artículo os contamos sobre rendimiento en deportistas de resistencia y testosterona. Os explicamos como la disminución de niveles de testosterona en deportistas de resistencia puede tener efectos adversos en su salud y rendimiento deportivo.

La presencia de bajos niveles de testosterona en corredores masculinos de larga distancia fue por primera vez documentada hace 30 años. Esta respuesta fue conocida más tarde como exercise-hypogonadal male condition (EHMC).

Se trata de una situación muy común en atletas de élite que participan en eventos de larga distancia (ej. ultramaratón), llegándose a encontrar una prevalencia de hasta el 50% en el ironman de Kona.

Si hacemos referencia a las posibles causas de este fenómeno, la realización de altos volúmenes de entrenamiento e intensidad podría ser un factor a tener en cuenta.

¿Qué dicen los estudios sobre rendimiento en deportistas de resistencia y testosterona?

Algunos estudios también muestran el rol del cortisol, ya que elevados niveles de hidrocortisona aplicadas de forma exógena, son capaces de inhibir la secreción de testosterona sin afectar a concentraciones de hormona luteinizante (hormona gonadotrópica responsable de la secreción de testosterona, entre otras funciones).

De forma directa, podríamos afirmar que la exposición a elevados volúmenes de entrenamiento sin un adecuado descanso durante cierto tiempo, podría generar un aumento crónico en los niveles de cortisol, considerándose así esta hormona otro factor de riesgo de los descensos de testosterona, aunque habría que llevara a cabo más investigaciones.

Otras hipótesis…

Por otro lado, también surge la hipótesis de que estos descensos en las concentraciones de testosterona sean debidos a una mera adaptación crónica del deportista, llegando incluso a verse en estudios como el de Von Eckardstein et al. aumentos de la lipoproteína de alta densidad en sujetos con bajos niveles de testosterona inducidos, aunque deberíamos de ser cautelosos a la hora de extrapolar estos datos a deportistas.

¿Qué ocurre en mujeres?

Por último y de forma paralela a una situación observada en mujeres (conocida como triada), la disponibilidad energética también puede jugar un papel crucial en todo esto, ya que el elevado gasto energético al que se ven sometidos estos atletas puede no verse acompañado de un consumo energético adecuado.

A mayor veteranía…

Lo que sí parece claro, es que a mayor es la distancia recorrida semanalmente y a mayor es la veteranía del atleta en el mundo de larga distancia, mayor es el riesgo a padecer estos descenso de testosterona.

Alta montaña
Alta montaña

Pero, ¿por qué es importante esto?

Estos descensos en los niveles de testosterona, también pueden ir acompañados de otros síntomas de hipogonadismo, como podrían ser los descensos en la hormona luteinizante, lo cual podría llevarnos a una disminución en la espermatogénesis, a disminuciones en la densidad mineral ósea, estados de fatiga, etc.

Esto es de vital importancia, ya que se producirá una disminución del rendimiento del atleta debido a una mayor percepción de esfuerzo, y en el peor de los casos, una mayor incidencia de fracturas por estrés debido al descenso en la densidad mineral ósea.

Estudio al respecto

Precisamente, en un estudio que he tenido el placer de llevar a cabo este año en atletas populares de ultra-tráil (cuyos resultados ofrezco en primicia).

El estudio consistía en la realización de una serie de cuestionarios, los cuales guardan correlación con niveles hormonales masculinos, de los 55 voluntarios que participaron en la investigación, 11 de ellos presentaron algún síntoma de alteración hormonal, siendo aconsejable así la realización de análisis sanguíneo hormonal para confirmar los resultados obtenidos.

Como podemos observar, no se trata únicamente de un fenómeno que atañe a deportistas de élite, sino que también tiene cabida dentro del mundo de corredores aficionados de larga distancia.

Conclusión

Como conclusión en el análisis del rendimiento en deportistas de resistencia y testosterona, podríamos añadir la cada vez más necesaria presencia de analíticas sanguíneas habituales, (me atrevería a decir que 2 anuales, antes de comenzar la temporada, y previo a la competición sería dos momentos idóneos), además de la evaluación de la disponibilidad energética en pacientes sintomáticos previo a la pauta de un tratamiento restitutivo.

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