Eficacia de la fisioterapia en cáncer de mama

Eficacia de la fisioterapia en cáncer de mama

Fisioterapia
Fisioterapia en cáncer de mama

El pasado 19 de Octubre fue el día mundial del cáncer de mama y por ello escribo este artículo, para recordaros el papel tan importante que tiene la fisioterapia en cáncer de mama tras una intervención tumoral.

Actualmente en España se diagnostican cada año unos 26.000 nuevos casos de cáncer de mama. Eso supone un 30% de los tumores en mujeres en nuestro país. Se estima que el riesgo de padecer alguna vez la enfermedad a lo largo de la vida es de 1 por cada 8 mujeres.

Afortunadamente, la tasa de supervivencia ha aumentado mucho en las últimas décadas, situándose en el 90% tras 5 años de detectar el cáncer, y en el 83% tras 10 años de su primera detección.

Hace pocas semanas se ha descubierto una nueva inmunoterapia muy eficaz, que consiste en atraer el sistema inmune (linfocitos principalmente) hacia las células cancerígenas, con el objetivo de que las destruyan eficazmente.

Fisioterapia en cáncer de mama.

La fisioterapia oncológica ha adquirido un papel fundamental en la recuperación tras un cáncer de mama porque permite mejorar capacidades como la fuerza muscular o
movilidad que han podido verse notablemente disminuidas.

¿Qué es el linfedema?

El linfedema es la hinchazón de las extremidades (superiores normalmente) por una
incapacidad del sistema linfático para drenar la linfa excedente en el cuerpo.

Por ello se genera la hinchazón, por la acumulación de líquido en los tejidos blandos del cuerpo.

El linfedema secundario al cáncer de mama es la secuela más incómoda e incapacitante para la mujer, ya que impide realizar con normalidad sus actividades de la vida diaria.
Las mujeres jóvenes con obesidad tienen mayor riesgo de desarrollarlo.

Tipos de tratamiento de fisioterapia en cáncer de mama

Hay diversas formas de abordar las secuelas tras el cáncer de mama, pero existen 2
terapias que son las más efectivas y con mejores resultados.

1. Terapia descongestiva compleja:

Se trata de un programa intensivo que abarca diferentes aspectos para una recuperación completa. Consiste en realizar drenaje linfático manual, realizar vendajes, usar vendas de compresión, realizar ejercicio y tratamiento de la piel, principalmente zonas de cicatrices y tejido fibrótico.

Se considera el abordaje idóneo para el linfedema a partir del estadio II (inflamación sin presencia de fóvea) y con posible presencia de fibrosis (cicatrización del tejido blando).

2. Drenaje linfático + ejercicio físico:

Este abordaje está muy respaldado por numerosos estudios. Consiste en realizar sesiones de drenaje linfático manual, para drenar progresivamente el exceso de linfa en las extremidades, así como realizar ejercicios activos (fuerza y movilidad) para mejorar las capacidades funcionales.

Las dos formas de abordar las secuelas del cáncer son muy seguras y efectivas. El
ejercicio físico no implica ningún riesgo en el linfedema porque no aumenta su volumen y ayuda a disminuir los niveles de dolor (hipoalgesia por mecanismos de modulación del dolor).

Si has padecido cáncer de mama y crees que tienes limitaciones funcionales de
cualquier tipo (debido a la cicatriz, movilidad, pérdida de fuerza de miembros superiores, etc…) no dudes en acudir a un fisioterapeuta especializado en oncología, te ayudará a recuperarte durante todo el proceso dándote consejos sobre el cuidado de la piel .

¡Volverás a hacer tus actividades diarias sin ninguna limitación!

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